Boletín Salesiano 143. Setiembre/Octubre2009
El Padre René-Marie Picron (Bruxelles, 1906 – Butare, 1991) podría ser el próximo salesiano propuesto como siervo de Dios. A juicio del Postulador General, es ésta la persona que en el África Salesiana goza, hoy, de la fama de santidad. El Padre Picron fue sobre todo un gran misionero. Después de haber hecho los estudios en la escuela salesiana de Ixelles y de Liegi, entró en la Congregación Salesiana y emitió los primeros votos el 29 de agosto de 1924.
En 1993 fue ordenado sacerdote en Grand-Halleux, siempre en Bélgica. Inmediatamente después partió para el Congo.
Fue párroco en Kafubu, a pocos kilómetros de Lubumbashi. Fue superior delegado de Congo, y después inspector de Bélgica, entre los años 1952 y 1959, cuando Bélgica norte, Bélgica Sur, Congo, Rwanda y Burundi, formaban una única Inspectoría salesiana. Fue entonces, que el Padre Picron promovió con energía la “independencia religiosa” del Congo.
Así, cuando en 1959 fue creada la provincia del África central, él se colocó a disposición de esta Inspectoría. Por más de diez años fue maestro de novicios, profesor, confesor, director espiritual, delegado de los Exalumnos, maestro de música y animador de numerosas actividades misioneras.
Cuando, a partir de 1972, la salud comenzó a declinar, se retiró a la casa de formación de Butare, en Rwanda, donde continuó hasta la muerte su actividad de confesor y director espiritual. Sus restos reposan en el jardín del noviciado de Butare.
No son solamente sus hermanos de comunidad los que le consideran santo al Padre Picron. Muchas otras personas, sobre todo las Hermanas de Sor Bernardita, que lo conocieron más de cerca, están listas a testimoniar su santidad.
Esperamos ahora, al provincial del lugar, el Padre Gabrile Ngendakuriyo, para llevar a cabo las encuestas preliminares, y, si estas son convincentes, presentar al Rector Mayor y al Consejo la pregunta oficial de la introducción de la causa de santidad.







